Plataforma para el deporte, el desarrollo y la paz

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El Deporte y los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Por Alexander Cárdenas – Fundador Plataforma Deporte, Desarrollo y Paz

Cardenas ODS

Para conmemorar el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz, se llevó a cabo en Ciudad Guatemala el Primer Foro de las Américas para el Deporte, la Paz y el Desarrollo el pasado 6 de abril. A este foro fui invitado por el Comité Olímpico Guatemalteco como ponente en el panel “Contribución del Deporte a los Objetivos de Desarrollo Sostenible”. En las siguientes líneas comparto los apartes más relevantes de esta ponencia.

Cuando hablamos del uso del deporte como instrumento para abordar ciertas problemáticas sociales, usualmente hacemos referencia al término “Deporte para el Desarrollo y la Paz”, el cual hace alusión a una estrategia de intervención social que utiliza la actividad física y el deporte con el objetivo de lograr metas específicas de paz y desarrollo, entre las que destacan los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), sucesores de los conocidos Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Los ODS fueron adoptados por la comunidad internacional en el 2015 y por los próximos 15 años guiarán los esfuerzos de desarrollo sostenible a nivel global.

En el camino a la consecución de los ODS, el deporte puede emerger como un aliado valioso dada su capacidad de inspirar y motivar no solamente a quienes lo practican, sino también, a quienes lo disfrutan como espectadores. Del mismo modo, el deporte puede servir como una plataforma para la educación, la creación de redes sociales, la transmisión de valores y el fomento de un estilo de vida saludable, todos estos aspectos fundamentales en la creación de sociedades sanas y más equitativas.

En este sentido, una serie de organizaciones a nivel mundial incorporan el deporte como un pilar fundamental en sus esfuerzos de desarrollo social con especial enfoque en los ODS:

ODS 3: La promoción de estilos de vida saludables. A través de torneos deportivos, la Red de Educación Física de Gana educa a la comunidad sobre los beneficios de la actividad física regular para prevenir enfermedades crónicas y no transmisibles.

ODS 5: El empoderamiento a niñas y mujeres. Por medio de alianzas multisectoriales con organizaciones que comparten un interés en el deporte y los derechos de las niñas y las mujeres, la organización Women Win ha impactado positivamente a más de 1 millón de adolescentes en más de 100 países.

ODS 8: El acceso a empleo decente. Partners of the Americas, una organización con presencia activa en América Latina, a través del proyecto A GANAR, transmite habilidades y herramientas útiles a jóvenes de tal forma que puedan incrementar sus oportunidades laborales.

ODS 16: El fomento a la paz. El club de Fútbol Málaga ha desarrollado un convenio de cooperación con la UNESCO para promover una cultura de paz por medio del deporte, mientras que en Guatemala, el proyecto Hoodlkinks educa a jóvenes y niños en valores olímpicos y el deporte como una alternativa a la violencia.

Sin embargo, para potencializar el uso del deporte dentro de los esfuerzos encaminados a la consecución de los ODS, aún debemos:

  • Intensificar el diálogo y la actividad entre diversos sectores sociales quienes comparten un interés común en el deporte como un vehículo de desarrollo social (ministerios de deporte, salud y educación, las ONG, gobiernos nacionales, asociaciones deportivas, etc.);
  • Compartir experiencias y lecciones aprendidas entre los diversos actores que conforman el sector del Deporte para el Desarrollo y la Paz;
  • Desmitificar al deporte como una panacea para abordar todos los problemas sociales, y encaminar esfuerzos para abordar problemáticas específicas sociales que si pueden abordarse por medio del deporte como vehículo;
  • Consolidar el sector del Deporte para el Desarrollo y la Paz, una tarea en la que aún nos queda mucho por hacer en nuestra región.

Para más información sobre el deporte y los ODS


Seúl y el Deporte para el Desarrollo. Comentarios desde Dream Together Master Program

Mauricio Hernández – Estudiante de la Maestría en Gestión Global del Deporte – Universidad Nacional de Seúl, Corea

Screen Shot 2017-10-17 at 11.20.28 AMLlegué a Corea como beneficiario de una beca patrocinada por el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo de Corea y la Fundación para la Promoción del Deporte en Corea (KSPO por sus siglas en inglés). Estoy haciendo una Maestría en Gestión Global del Deporte en la Universidad de Seúl y el tiempo se me pasa en asistir a clases, incluyendo las de coreano, leer materiales académicos, escribir mi tesis, postear para mi blog y hacer un poco de ejercicio.

 Apenas llevo un mes en Corea y mis primeras impresiones sobre la ciudad las puedo resumir en orden, respeto y armonía. Uno siente que ya está en Corea cuando sube al avión; todo está en su lugar, los pequeños y grandes detalles; una almohada y una cobija, crema y cepillo dental, unas delicadas sandalias de papel, comida, bebidas y un completo menú de películas, documentales y música en chino, coreano, japonés e inglés disponibles; todo lo que alguien necesita para estar catorce horas y media montado en un avión. Las personas y las cosas están en su lugar, en el avión y luego en la ciudad, por eso mi primera impresión fue: orden.

Yo sabía que los saludos eran especiales en Asia, pero una cosas es saberlo y otra es convivir con ello; para los occidentales los saludos pasan por decir hola, dar la mano en algunas ocasiones, o saludar con beso en la mejilla, inclusive a desconocidos. Para mí los saludos todavía son algo muy diferente y especial; me gusta ver grupos de personas cuando se saludan o se despiden, fácilmente uno puede saber quién es mayor o quién es el jefe, por el nivel de flexión en el cuerpo al saludar; lo mismo les ocurre a los asiáticos cuando viajan a occidente. Cuando la tripulación nos saludó, quedé impresionado por la venia que nos hicieron, por qué me saludaban de esa forma? nunca me había sentido tan importante para personas desconocidas. La educación es parte de la vida cultural de los coreanos y de las culturas asiáticas, en todas partes, eso se siente en todos los lugares donde uno va; por eso mi segunda impresión es: respeto.

Seúl como grandes capitales del mundo, es una ciudad enorme pero muy ordenada; aquí coexisten millones de personas sin el caos de otras megaciudades. La gente se moviliza en un ritmo acelerado de la vida, concentrada en sus tareas o en sus celulares sin entrar en conflicto con el entorno, sus conflictos parecen estar más dentro de ellos que con los otros[1]. La infraestructura de una ciudad moderna coexiste con el paisaje montañoso, el río Han, los riachuelos de Seúl (¡con agua transparente!), los templos y las puertas antiguas de la dinastía Joseon, por eso mi tercera impresión fue: armonía.

 El Deporte para el Desarrollo y la Paz en Corea

 La Maestría que vine a cursar, tiene un enfoque hacia el desarrollo deportivo; es decir, los procesos que tienen que ver con atletas, oficiales, entrenadores, administradores y el sistema deportivo pensado para los altos logros. De hecho, el programa es apoyado por el Comité Olímpico Colombiano, el Comité Olímpico Coreano, la Asociación Nacional de Comités Olímpicos (ANOC) y por la desaparecida Oficina de las Naciones Unidas para el Deporte y la Paz. (UNSDP) entre otros aliados. A pesar de lo anterior, tendré la oportunidad de recibir clases con personas muy reconocidas en el amplio contexto del deporte (administración, política, gobierno entre otros) y en especial, del deporte para el desarrollo y la paz (DDP). Para mencionar algunos; Richard Giulianotti, Houlihan Barrie, Borja García y Profesor Joon-ho Kang entre otros, director de la Maestría, y miembro editorial del Journal of Sports Management. En este enlace pueden ver el listado completo de los profesores. http://dtm.snu.ac.kr/people/faculty/

Mi trabajo de grado tendrá que ver con la definición del sector del deporte para el desarrollo en Colombia, a la luz de un contexto rico en heterogeneidad y complejidad, y a la luz de un sistema nacional del deporte que, hasta el momento, no reconoce al DDP, ni a sus actores, ni a sus organizaciones. Si bien es cierto que el sector del DDP es un sector emergente, y que aún en países desarrollados se encuentran serios vacíos en la implementación, y en la comprensión del complejo fenómeno del deporte, imaginen el reto que tenemos en Colombia. Más adelante escribiré específicamente sobre el tema.

Mientras escribo este post, aparecen otras ideas sobre Corea, sobre el DDP, sobre Colombia y el deporte, por ahora, estas son mis primeras impresiones. Si hay algo en particular que deseen saber, pueden dejar sus comentarios en el post. Sigan visitando la plataforma, comenten o recomienden a sus contactos.

Annnyeong haseyo

안녕하세요

[1] La tasa de suicidios en Corea es de 15,8 por 100.000 habitantes; en Colombia, es de 6,1, el promedio mundial está en 10,7. http://apps.who.int/gho/data/node.sdg.3-4-viz-2?lang=en

Voluntario Colombiano en proyecto de deporte y desarrollo en Mbarara, Uganda

Por José Manuel Ramírez – Administrador deportivo 

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Después de finalizar mi pregrado de Administración deportiva en el Reino Unido, decidí realizar trabajo social en el campo deportivo antes de retornar a mi país natal, Colombia. Estando en el Reino Unido tuve la fortuna de conocer a alguien con una gran experiencia en temas de deporte y desarrollo alrededor del mundo, hablando con ella le manifesté mi deseo de realizar trabajo social en África, ella me puso en contacto directo con Salim Blandem, quien maneja una escuela de fútbol en Uganda, mediante la cual ayuda a niños de escasos recursos a conseguir educación gratuita. Le manifesté a Salim mi deseo viajar a Africa a ayudarle durante dos meses en su organización, a la cual respondió satisfactoriamente.

Salim lleva 7 años ayudando a los jóvenes de su comunidad mediante el fútbol y la educación. En Uganda, muchos jóvenes sólo estudian hasta primaria, ya que muchos de sus padres no tienen recursos para pagar el costo de los colegios y prefieren que los jóvenes dejen el estudio a un lado para empezar a producir dinero y ayudar en casa. Salim mediante su escuela de fútbol logra que muchos de sus jugadores logren becas deportivas para que puedan continuar su bachillerato. Lastimosamente, no todos logran conseguir este tipo de becas, es por esto que Salim tiene un proyecto para construir su propio colegio, para así lograr ayudar a muchos más jóvenes en su comunidad. Así pues, mi primera función como voluntario fue llevar a cabo una campaña online de crowdfunding para recaudar fondos para continuar la construcción de la escuela, de la cual sólo estaban construidos los cimientos. En dos meses, después de compartir la campaña con conocidos y allegados en Colombia y Reino Unido, logré recaudar aproximadamente 2000 $USD. Personalmente, me llamó bastante la atención la solidaridad de la gente con personas totalmente ajenas a ellos, lo cual me confirma que no somos de un país u otro, de un color u otro; simplemente somos todos humanos.

Una vez en Uganda, mis responsabilidades incluían entrenar a un grupo de jóvenes entre 10 y 15 años. Estos entrenamientos eran planeados utilizando una serie de ejercicios en los que los jóvenes no sólo desarrollan sus habilidades motrices, sino también en los que se les trata de educar acerca de las problemáticas sociales que los rodean, aunque esto en ocasiones se dificultaba por la falta de recursos, principalmente de equipamiento deportivo y por las condiciones del campo de entrenamiento. Pero esto no afectaba la motivación de estos jóvenes, que a pesar de las dificultades, estaban allí entrenamiento tras entrenamiento.

Personalmente, me llamó bastante la atención la pasión por el fútbol que existe en Uganda, la cual sobrepasó mis expectativas antes de llegar. Esto me lleva a reflexionar acerca del poder que tiene el fútbol para transformar este tipo de comunidades con condiciones adversas, lo cual evidencié en la motivación de estos jóvenes para practicar y de cómo éste les abre las puertas de la educación y por consiguiente las puertas hacia un mejor futuro.

El cierre de la Oficina de las Naciones Unidas para el Deporte, el Desarrollo y la Paz (UNOSDP) es el peor error de Guterres

Por Edgar Romero – Asesor del Grupo Internacional de Paz y candidato a la maestría en International Sport Development and Politics – GSU (Alemania)

Screen Shot 2017-05-23 at 6.53.22 PMLa diplomacia del deporte y su papel en la construcción del estado-nación 

El deporte puede ser un generador de “soft power” (poder blando) en un mundo más dominado por el “hard power” (poder duro). Los principios detrás del idealismo pueden ayudar a forjar una fuerte contraposición a través del deporte ante este despertar de realismo político a nivel mundial y frente a los temores que el sufrimiento colectivo ha traído a todos. Directa e indirectamente, la guerra en Siria, la crisis de los refugiados y los radicales extremos nos afectan a todos.

Si el deporte ha tenido un rol en suavizar relaciones diplomáticas, como por ejemplo con la famosa diplomacia de ping-pong entre los Estados Unidos y China, si ha sido capaz de crear cohesión social cuando Mandela entendió la importancia de usar el rugby en Sudáfrica, entonces el momento no puede ser mejor para que instituciones como las Naciones Unidas utilicen el deporte como herramienta para aprovechar lo mejor de la humanidad a todos los niveles.

Es hora de que los actores involucrados en el deporte: atletas, gerentes deportivos, líderes de organizaciones deportivas influyan a los políticos y a líderes sociales para el uso del deporte como nunca antes para sacar adelante ese potencial de unidad, excelencia, trabajo en equipo, respeto y perseverancia. Y tiene que ser hecho desde el nivel de deporte de alta competición hasta el nivel más base.

El papel de las organizaciones deportivas internacionales y el beneficio del deporte, el desarrollo y la paz

Es importante para Guterres, líderes de organizaciones deportivas internacionales y jefes de Estado, entender que el deporte tiene la capacidad de llegar a los círculos de exclusión donde el deporte para el desarrollo y la paz hace la mayor parte de su trabajo, colaborando con las comunidades más marginadas. Además, el uso de actividades no deportivas es parte de la estrategia utilizada en el deporte para el desarrollo y la paz para incluir a los ciudadanos excluidos, fortaleciendo el capital social.

Ahora los gobiernos tienen que pensar más creativamente en el desarrollo del deporte. Los líderes deportivos tienen que saber mucho más que lo necesario para llevar las organizaciones que supervisan, porque enfrentan los mismos problemas, retos y amenazas que los gobiernos. Pueden beneficiarse aprendiendo de la experiencia que hace posible entrar en círculos que de otro modo no habría sido posible, pero el deporte para el desarrollo ha abierto esas puertas.

Utilizar el UNOSDP para crear un movimiento para construir el mundo de la paz

Las naciones desarrolladas que forman parte de organizaciones multilaterales, las que han sufrido ataques durante sus mega eventos deportivos, deben poner la misma importancia en la creación de política deportiva a iniciativas como las ofrecidas por la UNOSDP que pueden convertirse en verdaderos instrumentos de poder blando para el beneficio de la comunidad internacional. Si el deporte se convirtió en un actor fundamental en muchos casos para la construcción de la nación durante el siglo XX, es hora de que el deporte se convierta en un movimiento de paz para la construcción de un mundo pacífico para el resto del siglo XXI. Para que esto suceda, todas las partes interesadas del sector: partiendo de Guterres, las organizaciones deportivas internacionales y los jefes de Estado, deben mirar más allá de sus agendas personales y egos y pensar por el interés colectivo de todos en aprender lo que el deporte para el desarrollo y la paz ha logrado, y restablecer la UNOSDP.

El deporte y la paz en Colombia

Por Alexander Cárdenas – Fundador Plataforma Deporte, Desarrollo y Paz 

img_4644-version-3El deporte en todas sus variadas formas ha desempeñado un papel prominente en la sociedad colombiana durante décadas. Desde los juegos de barrio ​​hasta las ligas profesionales, el deporte se practica masivamente en todo el país. Un juego como el fútbol ha cautivado la imaginación colectiva de un gran sector de la sociedad, mientras que otras disciplinas como el ciclismo, el patinaje, el atletismo y el levantamiento de pesas siguen aportando medallas a Colombia en competiciones internacionales; el país se está convirtiendo rápidamente en una potencia deportiva regional.

En los últimos años el deporte también se ha utilizado como un vehículo para fomentar la cohesión social y promover la paz en medio del conflicto de mayor duración del hemisferio occidental que ha causado una profunda fragmentación de la sociedad y una devastadora pérdida de vidas humanas durante más de cinco décadas. Ahora que Colombia ha entrado en su etapa posconflicto, el deporte puede ratificar su aporte a la construcción de una paz estable y duradera.

Liderado por la sociedad civil, y en los últimos años apoyado por el gobierno nacional y la comunidad internacional, el deporte ha sido empleado como una estrategia para abordar parcialmente una variedad de problemas, algunos de los cuales están directamente relacionados con el conflicto interno.

Para que el deporte pueda seguir siendo útil en los procesos de construcción de paz encabezados por la sociedad civil, es necesario:

  1. Que los gobiernos y la comunidad internacional extiendan apoyo técnico, logístico y material a las ONG locales;
  2. Crear política pública puntual en torno a la labor social del deporte y su papel en el posconflicto. Para que esto suceda, sin embargo, amplia investigación debe ser conducida para entender de mejor forma los potenciales aportes del deporte, por ejemplo, a la reintegración de los combatientes a la vida civil; a la creación de oportunidades económicas a través del deporte para las víctimas de la guerra; al mantenimiento de las relaciones pacíficas en zonas de alta tensión; a la transmisión de valores, actitudes y habilidades prácticas a jóvenes de comunidades afectadas por el conflicto;
  3. Incorporar los programas de deporte, paz y desarrollo en los planes de desarrollo nacional y posconflicto;
  4. Que los funcionarios de las ONG del sector del deporte y el desarrollo se vean a sí mismos como emprendedores sociales y promotores de cambio comunitario, e ir más allá de los límites impuestos por el ONG-ismo;
  5. Establecer alianzas entre diversos sectores como el deportivo, de la salud, del desarrollo y de la educación, para explorar de manera sistemática y organizada, los potenciales aporte del deporte a procesos de desarrollo social;
  6. Involucrar a las federaciones deportivas, el Comité Olímpico y la academia en la actividad relacionada al deporte para el desarrollo y la paz;
  7. Fomentar el intercambio de experiencias y conocimientos entre Colombia y el sector internacional del deporte para la paz.

6 de abril: día internacional del deporte para la paz y el desarrollo

Por Alexander Cárdenas – Fundador Plataforma Deporte, Desarrollo y Paz 

img_4644-version-3“Este año celebramos el primer Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y Paz. En las Naciones Unidas sabemos que el deporte es un lenguaje universal que une grupos y naciones a través de las divisiones. El deporte empodera la juventud, promueve la buena salud y profundiza los valores de las Naciones Unidas como son la igualdad, el respeto mutuo y el juego limpio. El deporte nos ayuda a difundir un mensaje de paz, impulsar el cambio social y cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Este día internacional destacará el potencial del deporte para promover los derechos humanos, eliminar las barreras y fomentar la solidaridad mundial. Para cumplir nuestras metas, necesitamos a todos los actores en este campo: gobiernos, organizaciones internacionales, el sector deportivo, la sociedad civil y muchos otros. Insto a todos los ciudadanos a unirse a este movimiento en crecimiento y a formar parte de nuestro equipo para aprovechar el poder del deporte para construir un mundo mejor para todos” (Ban Ki Moon, Ex-Secretario General de Las Naciones Unidas, 2014• – traducción propia).

Con este mensaje pronunciado el 6 de abril de 2014 en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el ex-Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki Moon posiciona al deporte como una herramienta estratégica de desarrollo, reconociendo al mismo tiempo los esfuerzos de una multitud de actores que van desde las organizaciones internacionales hasta las iniciativas comunitarias quienes participan en la planificación, promoción y ejecución de programas de deporte para la paz y el desarrollo.

Para conmemorar este día, actividades deportivas y culturales se llevaron a cabo en todo el mundo incluidos por ejemplo torneos deportivos en África y América Latina, así como eventos artísticos y foros públicos con figuras políticas y celebridades deportivas en los  países del norte. Estas diversas manifestaciones mundiales en apoyo al primer Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz (IDSDP), emerge como testimonio de la validación al deporte como vehículo para abordar ciertas problemáticas sociales. El Deporte para el Desarrollo y la Paz (DDP) se ha convertido en una área de rápido crecimiento en el ámbito social global: se estima que en promedio 10 organizaciones del DDP son creadas al mes.••

El Deporte para el Desarrollo y la Paz, como estrategia de intervención social se utiliza en muchos contextos diferentes, por ejemplo en la rehabilitación de niños soldados en Sierra Leona y también, para facilitar el acercamiento entre católicos y protestantes en Irlanda del Norte. En Colombia, el deporte está siendo utilizando para abordar parcialmente  problemas relacionados con el conflicto y sus secuelas, mientras que en otros países de la región, el deporte ha sido un vehículo para combatir la delincuencia juvenil y la criminalidad urbana.

Este año, al celebrarse la cuarta edición del Día Internacional del Deporte para la Paz y el Desarrollo el 6 de abril, debemos destacar las oportunidades que el deporte ofrece como herramienta de desarrollo social, pero también debemos dinamizar esfuerzos para continuar suministrando evidencia concreta del impacto positivo de las intervenciones sociales basadas en el deporte. Esto permitirá una mayor validación al deporte como instrumento de desarrollo social conllevando en el mejor de los casos, a la creación de políticas públicas en este frente y un mayor apoyo a estos programas e intervenciones.

Del mismo modo, es de prioridad en nuestra región unir esfuerzos entre los diferentes actores del Deporte para el Desarrollo y la Paz para promover un sector más incluyente, abierto a compartir información y experiencias, y dedicado a fortalecer sinergías entre diferentes sectores sociales.

•http://www.un.org/wcm/webdav/site/sport/shared/sport/IDSDP/UN%20Secretary- General%20Message%20IDSDP.pdf
••Giulianotti, R., & Armstrong, G. (2011). Sport, the Military and peacemaking: History and possibilities. Third World Quarterly, 32(3), 379-394.